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Apuntes sueltos de financiación sanitaria pública
Esa financiación está sujeta a “Influencias políticas”:
- Los políticos y las elecciones importan. Un hospital en un sitio clave te puede hacer ganar votos. El problema de la discrecionalidad y el clientelismo. Un hospital puede beneficiar a un pueblo, no sólo por la atención sanitaria, sino también por los empleos que genera.
- Con independencia de la actividad que haga, un gestor público va a tratar siempre de tener un presupuesto mayor al año siguiente. Y de ahí la ineficiencia.
- Individuos y grupos se organizan para actuar como lobby en el ámbito político y de la administración para buscar rentas (rent seeking). Ejemplos: Un pueblo que se mueve con el alcalde para obtener un hospital comarcal; grupos de profesionales que se organizan para demandar mejores condiciones laborales.
- Y por supuesto, la corrupción (y su “teoría económica”). No es lo mismo que el clientelismo, ojo. Aquí se hace una adjudicación de dinero público a un conjunto de empresas, de la que se extrae dinero para el partido, o para un particular.
Otro factor es “El pasado” (sistema de reembolso en costes), en función de lo que se hizo y gastó el año pasado:
- El caso es que el sistema del reembolso en costes es lógico, y ha funcionado en varios países. ¿Qué sentido tiene financiar por GRDs en un lugar donde los costes de personal son fijos? Y si no se llega a tantos GRDs, ¿qué se hace con el personal?.
- Es de fácil aplicación, contando lo del año pasado, y añadiendo un 5%.
- Un problema grande: mantiene desigualdades. Si el hospital tenía falta de recursos el año pasado, este año seguirá teniendo esa falta. El sistema cristaliza las ineficiencias. Ocurre al contrario si tienes servicios sobredimensionados innecesariamente, que seguirán recibiendo más dinero.
- Del mismo modo, mantiene la ineficiencia.